Diseñamos texturas sobre el territorio que recorremos y las volvemos objeto: cada capa de tinta guarda algo de un lugar real, antes de llegar a tus manos.
Cada calendario nace de un año entero de investigación de campo, antes de volverse estampa. Formatos distintos, un mismo lugar recorrido.
Tote bags y playeras: tela estampada uno a uno, con la misma tinta que va a la pared.
Bitácoras y libretas confeccionadas a mano, en diferentes formatos, para lo que todavía no tiene forma.
Un taller familiar hecho a mano: investigación, separación de color, pantallas expuestas, tinta capa sobre capa. Nada sale del taller sin pasar por ese proceso completo.